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149. La noche de los chupetones

Quién le iba a decir a Antonio que en los últimos años del franquismo iba a acabar hablando con comunistas y hasta permitiendo que uno de ellos durmiese en su propia casa.

Franco se muere y ante lo que pueda pasar, muchos prefieren conocer todas las posturas, por si a última hora hay que “cambiar de chaqueta”. Es lo que le ocurre a Don Pablo, que convence a Antonio para que asista a una reunión de “Criterio” con comunistas para saber qué van a hacer cuando el Caudillo se muera. Y si Antonio quería alejarse de los comunistas, se encuentra a uno viviendo en su propia casa. El ambiente en la Universidad anda revuelto y las detenciones no cesan. Por ello Begoña le pide a Mercedes que si Víctor, su actual pareja, puede pasar la noche en su casa para evitar que le detengan por ser de izquierdas. Las cosas se complican y lo que en un principio era una noche, acaba siendo más días.

Mientras, las portadas de todos los periódicos hacen referencia a la preocupante salud de Franco. Toni ha tenido que desplazarse a la carpa que se ha instalado en las puertas del Pardo para que los periodistas, procedentes de todos los países, puedan ofrecer la última hora del Caudillo, que según fuentes oficiales se encuentra en estado grave.

Viendo que el Caudillo está en “las últimas”, don Pablo quiere hacer negocio y le propone a Antonio imprimir el testamento de Franco, documento que ha conseguido a través de uno de sus contactos.

Miguel en cambio cree que lo de que Franco se está muriendo es un montaje. Está convencido de que ha llevado en su taxi al Generalísimo.

Alfredo continúa en el hospital, por lo que Herminia se pasa más tiempo en la Paz que en su propia casa. Pero, mientras todo el país está pendiente de si Franco se muere o no, Carlos y Josete en lo único que piensan es en ligarse a dos chicas que acaban de conocer.

A la que tampoco parece preocuparle mucho la salud de Franco es a Pili, que últimamente anda más centrada en sus asuntos sentimentales que en ot

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