logo

271. Aviones de papel

  • _MG_0020
  • _MG_0645
  • _MG_0762m
  • _MG_1309

La venta de la tienda de banderas a un empresario catalán parece que sigue adelante, y las trabajadoras están muy inquietas porque Antonio no les ha explicado cuál va a ser su situación a partir de ahora. Clara intenta hablar por todos los medios con Antonio pero él la evita, algo que duele mucho a Clara ya que por encima de todo siempre le ha considerado su amigo.
Antonio atraviesa su peor momento desde que se separó de Mercedes, algo que preocupa mucho a Miguel que no sabe qué hacer para que su hermano salga de esa espiral de auto destrucción en la que se ha metido. Menos mal que el negocio del vino va bien y han conseguido un importante pedido, aunque parece que a última hora también esto se complica.
Mientras, María sigue sin llevar nada bien la separación de sus padres. Están tan liados que incluso olvidan ir a las reuniones con los profesores, algo que hasta ahora nunca había pasado. Animada por sus amigas decide hacer una gran “trastada” en el colegio con el fin de que sus padres tengan que ir juntos a hablar con la directora.
Quien tampoco lleva nada bien la relación con su hijo es Inés que ya no sabe qué hacer para que Oriol se adapte a su nueva vida con ella. El niño está muy rebelde y no duda en reconocer que hubiera preferido que se hubiera muerto ella en vez de su padre.
Complicaciones también las que tiene Toni que sigue en Tánger con Dávila. Tienen que hablar con el joyero del almacén de Tetúan que es el único y principal testigo que tienen.
Por último, Supercolchón, la versión publicitaria de Superamor, ha convertido a los Rosa Chillón en populares, lo que empieza a generar conflictos entre sus integrantes. Por otro lado, la reaparición de alguien a quien hacía mucho que no veía hará que Carlos tenga que enfrentarse de nuevo a su pasado.

  • Share